Si queremos ser los mejores en algo, qué mejor que aprender de los campeones. Cómo podemos ser la mejor versión de nosotros mismos en lo que emprendamos. Cómo prepararnos. Cómo rendir el máximo.
Aprender la psicología detrás del rendimiento siguiendo el esquema de una pirámide como proceso, sobre los condicionantes que influyen y determinan el éxito para alcanzar un objetivo. Paso a paso, comenzando por la base:

PODER APRENDER
se basa en dos elementos:
1. La persona. Su personalidad, su carácter. Según su funcionamiento personal, según como uno sea, aprenderá más o menos. Por ejemplo: la timidez, la inseguridad o el perfeccionismo extremo son características que dificultan el aprendizaje, condicionan mis posibilidades.
El estado de ánimo es como la fiebre para el médico, es un indicador claro de que algo no está bien. Si el estado de ánimo no tiene proporción, o es habitual estar de bajón o tener un humor muy oscilante. Son indicadores claros. El buen estado de ánimo es clave en el éxito.
2. El entorno inmediato. Mi mundo. Desde que somos niños a adultos comenzando primero por los padres, los amigos -mejor si son pocos y selectos-, el entrenador, el equipo técnico, la pareja; y llegados a un alto nivel profesional, el manager, la agencia de comunicación, prensa, etc. Lo cierto es que con que el entorno no reste, ya alcanza.
La clave del éxito está en que todos toquen la misma música que uno, que todos remen en la misma dirección.
Acá se puede sumar, restar o no modificar. Claro está que el que reste, debe irse y quedarse fuera.
Acá se puede sumar, restar o no modificar. Claro está que el que reste, debe irse y quedarse fuera.
Poder aprender depende de ser sano, de no fabricarte problemas, tender a no complicarte y que
tu entorno no reste.
"Se juega como se vive".
Pacho Maturana, entrenador de fútbol colombiano.
Léase se juega, se estudia, se trabaja,
se emprende, se entrena...
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